Existe una calma extraña
que me ha golpeado en un sueño,
pero traspasó mis ojos
y no se quedó allí.
unos ojos negros, tan importantes
que les abrían cualquier puerta
dijeron “calma” y caí,
caí al suelo.
Por el asombro de poder ver el velo.
Los ojos ya se fueron
pero la calma vuelve
da vueltas
y se marcha de nuevo.
Me quedo con nada
Te doy un consejo.
Mete la mano en el sombrero y cierra los ojos
No creo que tenga conejos
Incrédulo,
Esparces el menaje en mi entrecejo.
Que sacas sin sentido, lo siento.
Cuidado que el conejo muerde y la tijereta corta.
Los insectos de prisa, a pisar descalzo.
No corras que nos quitaron el jardín.
Se lo llevaron las deudas.
Los árboles de plátanos.
Y las nubes de pájaros que ardían.
Otro consejo, Deja el miedo para la hora de dormir.
Que los monstruos necesitan comida.
Los niños de hoy son más valientes.
Y viajan solos.
Hoy no tengo miedo.
Mañana tampoco.
Alcanzaste las nubes.
Ya no mires para arriba
Las estrellas se agotaron

